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Como propietario responsable de un animal de compañía, garantizar el bienestar de su peludo amigo es de suma importancia. Cuando su perro experimenta alguna molestia, aliviar su dolor tiene la máxima prioridad. La terapia láser es un método eficaz para reducir la inflamación, el dolor y promover la curación en los perros. Este tratamiento se conoce comúnmente como terapia de luz roja, terapia de fotobiomodulación (PBMT) o terapia láser de clase IV.
Si se pregunta cómo y cuándo la terapia láser de clase iv puede ayudar a su compañero canino a recuperarse, siga leyendo.
"Clase 4 La terapia láser ha demostrado resultados positivos en el tratamiento de numerosos problemas de salud canina, como la osteoartritis, la enfermedad del disco intervertebral, el granuloma labial y la celulitis", afirma el Dr. David García, veterinario canino de la Clínica Veterinaria de EE UU. Dondequiera que haya inflamación o dolor, se puede aplicar la clase iv", añade.
El Dr. John Miller, propietario del Veterinary Center de Canadá afirma que Terapia láser de clase 4 para perros es una modalidad eficaz para reducir el dolor y la inflamación, al tiempo que favorece la cicatrización de diversos tejidos, como músculos, tendones, orejas, encías, nervios y piel.
Varios veterinarios están incorporando la terapia láser de clase 4 a su enfoque multimodal para tratar las infecciones de oído recurrentes o crónicas en perros.
¿Qué enfermedades caninas trata la terapia láser de clase 4?
Artritis y dolor articular
Infecciones de oído
Procedimientos dentales
Afecciones cutáneas
Rehabilitación de lesiones
¿Cómo Terapia láser de clase 4 para perros ¿Trabajar?
Los láseres de clase IV funcionan emitiendo haces de alta energía que contienen longitudes de onda específicas capaces de saturar el tejido, lo que desencadena una respuesta fotoquímica directa. Este proceso se conoce como "fotobiomodulación". La energía láser estimula la circulación en la región afectada, atrayendo oxígeno y nutrientes a la zona dañada. Aumenta la liberación de oxígeno en los tejidos y la producción de ATP, lo que ayuda al metabolismo celular. Se crea así un entorno de curación ideal que no sólo minimiza la inflamación y el dolor, sino que acelera el proceso de curación.
¿Cómo se administran los tratamientos con láser de clase 4?
Los tratamientos con láser suelen ser administrados por un profesional sanitario cualificado o un veterinario. El método concreto de administración depende del tipo de tratamiento y de la zona del cuerpo a tratar.
En general, los tratamientos con láser no son invasivos ni dolorosos. Los perros pueden experimentar una sensación de calor o un leve hormigueo durante el tratamiento, pero la mayoría de los animales lo toleran bien y parecen relajados durante la sesión.
Durante el tratamiento, se coloca sobre la zona afectada un dispositivo de terapia láser que emite el láser. La duración del tratamiento con láser puede variar en función de la afección tratada y del tamaño de la zona afectada. La longitud de onda y el nivel de potencia del láser también pueden ajustarse en función de la profundidad del tejido tratado.
¿Cuántos tratamientos de terapia láser necesitará su perro?
El número de tratamientos de terapia láser necesarios para un perro varía en función de la afección tratada, la gravedad del problema y la respuesta de cada animal al tratamiento. En general, las afecciones agudas como las heridas o los cuidados postoperatorios pueden requerir una o dos sesiones para lograr una mejora significativa. Las afecciones crónicas, como la artritis o la displasia de cadera, pueden requerir varias sesiones a lo largo de varias semanas para obtener resultados notables.
La mayoría de los veterinarios recomiendan una serie inicial de seis a ocho tratamientos de terapia láser, espaciados a lo largo de varias semanas, para garantizar unos resultados óptimos. Tras la serie inicial de tratamientos, el veterinario puede sugerir sesiones de mantenimiento programadas a intervalos regulares para mantener los efectos positivos de la terapia.
¿Es segura la terapia láser de clase 4 para los perros?
En general, la terapia láser se considera segura para los perros cuando la administra un profesional sanitario o veterinario cualificado. El tratamiento no es invasivo y no requiere sedación ni anestesia en la mayoría de los casos.
Sin embargo, hay que tomar algunas precauciones:
Protección ocular: Tanto el perro como la persona que administre el tratamiento deben llevar protección ocular adecuada para protegerse de la exposición al rayo láser.
Exposición directa: La terapia láser nunca debe aplicarse directamente a los ojos o a cualquier tumor maligno.
Embarazo: Las perras embarazadas no deben recibir terapia láser ya que se desconocen sus efectos sobre el desarrollo fetal.
Fotosensibilidad: Algunas razas de perros, como los pastores australianos y los perros pastor de Shetland, pueden experimentar fotosensibilidad, por lo que la terapia láser debe utilizarse con precaución en estos animales.
Cáncer: La terapia láser debe evitarse en perros con neoplasias malignas conocidas, ya que puede estimular el crecimiento del tumor.
